Los secretos mejor guardados detrás de una barbacoa perfecta

Bien entrada la primavera y a la espera del verano, se acerca la mejor época para reunirnos con nuestros seres más queridos y comer al aire libre. Es hora de barbacoas y untar tanta salsa Mojo Picón Montealbor como podamos.

Una barbacoa o, como le llaman los argentinos, una parrillada no es tarea fácil. Aunque lo parezca a ojos del comensal que espera con ansia su pieza, existen mil consejos para alcanzar el éxito y ser el rey de la parrilla.

Entre ellos, mostraremos los secretos mejor guardados esquivando los imprevistos más comunes:

1. Contar de antemano cuántas personas vendrán a la barbacoa

Aunque no podamos tener la cantidad de carne exacta por invitado, calcularemos unos 350-400 gramos de carne por persona, entre los diferentes entrantes (chorizos, pancetas, alitas de pollo) y carnes principales que vayan a hacerse.

Por ejemplo, una propuesta de barbacoa para 10 persona podría ser aquella compuesta por 4 kg de carne, 2 kg de chorizos, chistorras, morcillas, panceta y 2 Kg de carne magra como lomo de buey, chuletones o hamburguesas.

2. Las mejores brasas

Aunque podamos explicar como hacerlas, las brasas perfectas se resumen en paciencia, distancia y tiempo. Es decir, buscamos las brasas que ya llevan tiempo en la barbacoa y tienen un color blanquecino o grisáceo.

En cuanto a la parrilla, deberá estar a una distancia apropiada de las brasas y un tiempo adecuado para que las carnes logren estar en su punto. En caso contrario, la carne quedará quemada por fuera y cruda por dentro.

3. La mejor madera o fuente de calor

No es lo mismo la barbacoa hecha de ramas, caña, leña de encina o carbón. Cada uno tiene un poder calorífico distinto y las brasas que dejarán serán distintas.

Las barbacoa de ramas o sarmientos son las más ricas, aunque las más difíciles, ya que habrá que estar incorporando continuamente. En cambio, el carbón es el más seguro, ya que las brasas son fuertes y constantes.

4. Preparación de la carne

Un buen consejo es tener la carne a temperatura ambiente una hora antes de asarla para que las piezas vayan sudando. También podremos aromatizar la carne con hierbas como tomillo o romero antes de ponerla en la barbacoa.

5. El orden de asado y cómo hacer la parrilla

En las zonas que la barbacoa desprende menos calor, incorporar las próximas piezas para que se vayan haciendo.

Otro consejo es dejar que las piezas se hagan tranquilamente y no estar volteándolas continuamente.

En relación al orden, ir de menor a mayor tamaño. Por ejemplo, comenzar con el chorizo criollo, la panceta y la morcilla. A continuación filetes pequeños, alitas de pollo o pinchos morunos. Por último piezas que requieren más tiempo, y puedan hacerse al mismo tiempo que el resto de invitados disfrutan de los entrantes.

6. La sal y las especias

Un error común que comentemos es echar sal a la carne antes de ponerla en la barbacoa. Es preferible sazonar una vez que las piezas ya están cocinadas, ya que mantendrán la textura más sabrosa y cada uno podrá ajustar la sal a su gusto.

Otros condimentos serán siempre bienvenidos como la pimienta negra, ajo en polvo o hierbas aromáticas.

7. Las salsas

Durante el asado, se puede barnizar las piezas de carne con salsas Montealbor con la ayuda de una brocha de silicona para intensificar su sabor. Las salsas, como Ketchup, mojo picón, o salsa al whisky pueden ser también añadidas después.

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